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Durante sus años en la preparatoria, Star Hernández nunca se consideró una artista. La estudiante de último año de Glenwood Springs High School se limitó principalmente a las clases académicas tradicionales, hasta el otoño pasado.
“Tomé la clase de Arte Avanzado (AP) más bien para experimentar un poco”, afirmó.
Comenzó con fotografía digital. Un viaje a la Ciudad de México la inspiró a crear una serie de imágenes centradas en los niños que vio vendiendo dulces en las calles.
Las imágenes de Hernández se expusieron en la Exposición de Arte anual de Glenwood Springs High School en mayo, donde el jurado otorgó premios a las mejores obras en cuanto a técnica y creatividad en las 11 asignaturas de arte que ofrece la escuela, entre las que se incluyen dibujo, fotografía, cerámica y técnicas mixtas.
Su fotografía, Ojitos Mentirosos, muestra a su sobrino, con la cara pintada y un cigarrillo de juguete en la boca.
Es una imagen deliberadamente provocativa, afirmó Hernández. Quería transmitir la idea de un niño que crece demasiado rápido, lo que le deja en una especie de limbo.
“Te ves obligado a ser adulto, pero en realidad no lo eres”, dijo.
Su fotografía fue galardonada con una cinta por su destreza técnica.
Para Sunny McClean, profesora de arte de Glenwood Springs High School, la exposición de arte es tanto una celebración de la creatividad como una forma de ayudar a los jóvenes a reflexionar sobre el proceso que hay detrás de la creación de algo: a preguntarse qué funcionó y qué no, y a practicar la perseverancia que se requiere para no rendirse.
Esas lecciones son aplicables tanto dentro como fuera del salón de clases, afirmó McLane.
“Lo más importante que encuentro en la enseñanza del arte es que realmente coincide con la vida”, afirmó.
Esta noticia fue traducido en español por Convey Language Solutions.