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En mayo, la Colorado River Wildfire Collaborative contrató a un director de programas para que se centrará en la mitigación de incendios entre Glenwood Springs y De Beque.
Esa región es especialmente propensa a incendios y un estudio reciente reveló que la parte noroeste del estado carecía de recursos suficientes para hacer frente a este riesgo. El incendio Lee consumió 137,758 acres en esa zona el verano pasado, lo que lo convirtió en el quinto incendio forestal más grande en la historia del estado (a solo tres acres del incendio Hayman ocurrido en 2002).
Sam Feuerborn, el nuevo director de programas de la cooperativa tiene la misión de hacer que la región sea más resistente a esos incendios tan destructivos.
"Todo este terreno en el que trabajo, a lo largo del corredor de la I-70 hacia el norte, hasta los condados de Río Blanco y Moffat, es una de las zonas del estado más susceptibles a los incendios forestales", afirmó Feuerborn. “Cuantos más incendios ocurren en un área, mayor es la probabilidad de que se propaguen y crezcan”.
La Colorado River Wildfire Collaborative es un proyecto del Middle Colorado Watershed Council, que recibió $350,000 en marzo para financiar el puesto de Feuerborn durante tres años.
Una subvención del Servicio Forestal del Estado de Colorado aportó $262,500 de esa financiación. Esa misma agencia destina varios millones de dólares al año a actividades de mitigación de incendios y restauración, pero la región noroeste rara vez recibe o solicita esa financiación.
Feuerborn espera empezar a cubrir esa carencia identificando proyectos y buscando subvenciones de diversas fuentes. Afirmó que ya se está realizando un buen trabajo a nivel individual y de las comunidades de propietarios, pero que los proyectos mayores necesitan una inversión más amplia.
“En algunos de estos lugares, las personas tienen claro en qué áreas desean trabajar y qué tipo de empleo quieren desempeñar, pero a veces no cuentan con los recursos necesarios para introducir metal o fuego en el suelo”, dijo Feuerborn.
Feuerborn visitó recientemente la zona quemada del incendio de Turner Gulch, que arrasó con más de 31,000 acres al sur de Grand Junction el verano pasado.
Comentó que los bomberos le mostraron dónde las quemas controladas habían detenido el avance del fuego.
“Tan pronto como el fuego principal llegó a esa quema controlada, dijeron, ‘Se acabó’”, recordó Feuerborn. “Y eso les facilitó mucho la vida a la hora de realizar un trabajo realmente significativo para contener el perímetro del incendio”.
Ya es demasiado tarde para realizar más quemas controladas esta temporada, y Feuerborn señaló que el invierno seco limitó las oportunidades esta primavera.
“No tengo conocimiento de ninguna que se haya llevado a cabo”, afirmó. “A menudo intentan quemar hasta la línea de nieve y utilizarla para la contención, pero este año simplemente no tuvimos una línea de nieve”.
Pero existe una amplia gama de herramientas disponibles para proteger los paisajes locales, desde grandes trituradoras que desmenuzan la vegetación hasta rebaños de cabras que se alimentan de la maleza.
La financiación de tres años del servicio forestal estatal se complementó con $87,500 procedentes de los municipios locales, los distritos de bomberos, una empresa eléctrica y una corporación: Chevron.
Feuerborn señaló que la empresa de combustibles fósiles posee una gran cantidad de valiosa infraestructura de gas en la región, que puede verse amenazada por los incendios forestales.
“En cierto modo, es de sentido común, aunque quizá un poco paradójico, contar con Chevron en la mesa para que contribuya a algunas labores de mitigación en todos nuestros patios traseros”, afirmó. “Porque ellos se beneficiarán de ello tanto como el resto de nosotros”.
Una fusión en 2023 convirtió a Chevron en el mayor productor de petróleo y gas de Colorado.
La quema de combustibles fósiles como petróleo y gas es la causa principal del cambio climático, lo que ha aumentado el riesgo y la extensión de los incendios forestales.
Colorado viene de un invierno con una cantidad de nieve históricamente baja, debido en gran parte a las temperaturas más altas provocadas por el cambio climático. Esa escasa capa de nieve, a su vez, da lugar a paisajes más secos en verano que son más susceptibles a los incendios forestales.
Esta noticia fue traducido en español por Convey Language Solutions.