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El centro de salud de Planned Parenthood en Glenwood Springs reabrirá sus puertas el 5 de octubre, poco más de dos meses después de que suspendiera los servicios en persona.
La falta de personal motivó el cierre temporal, mientras la organización buscaba y capacitaba a un nuevo proveedor médico. La enfermera especialista que trabajaba anteriormente en la clínica dejó su puesto en julio.
Ahora, con un nuevo proveedor capacitado y las reformas del edificio finalizadas, el personal dice que está encantado de dar la bienvenida tanto a pacientes nuevos como a los que tenían antes.
"Estoy encantada de que todos los pacientes que se han puesto en contacto con nosotros hayan recibido un apoyo personalizado para seguir con su atención médica, o que ya estén haciendo citas para principios o mediados de octubre", dijo Adrienne Mansanares, directora ejecutiva de Planned Parenthood of the Rocky Mountains.
La clínica no ha revelado el nombre de la nueva proveedora, pero Planned Parenthood of the Rocky Mountains dijo que es de la Western Slope (Vertiente Occidental) y que trabajó anteriormente para Planned Parenthood. El personal anterior conservará sus puestos, y la clínica incorporará a un asistente médico adicional.
Las renovaciones realizadas durante el cierre incluyeron la incorporación de una cuarta sala de consultas, lo que, según Planned Parenthood, les permitirá atender a más pacientes. Mansanares añadió que la clínica debería poder atender a cualquier paciente que solicite asistencia médica.
Cuando se anunció por primera vez el cierre, algunos pacientes expresaron su preocupación por las limitaciones de la atención virtual o por las dificultades que supondría encontrar otro proveedor que ofreciera atención en persona.
Como paciente de hace mucho tiempo de la clínica de Glenwood Springs, Erika Gómez ha recibido servicios de anticoncepción y planificación familiar. Ella dijo que el cierre fue como perder a su estilista favorita, en quien confías y a quien nunca quieres dejar.
"Hay gente en Carbondale o Glenwood que podría ser igual de buena", Gómez dijo. "Pero… llevo 15 años con ella".
Durante el cierre, las pacientes tuvieron que buscar otros proveedores médicos en la zona para recibir servicios en persona, como pruebas de detección de infecciones de transmisión sexual o métodos anticonceptivos a largo plazo, como los DIU (dispositivo intrauterino) y los implantes.
El aumento de la demanda tuvo un efecto dominó, según Mary Glode, ginecóloga de Grand River Health en Rifle.
"La infraestructura médica de nuestra zona no ha crecido al mismo ritmo que el crecimiento de la población", Glode dijo. “Por lo tanto, eliminar a cualquier profesional en el ámbito de la salud de la mujer resultará en que aumenten los tiempos de espera”.
Pero el mayor impacto en Grand River, Glode dijo, fue el aumento de pacientes en las salas de urgencias que solicitaban abortos farmacológicos. Ella dijo que las pacientes no sabían dónde acudir después de que cerrara la clínica de Planned Parenthood. Sin embargo, debido a regulaciones relacionadas con la mifepristona (un medicamento utilizado para interrumpir un embarazo), Grand River no podía proporcionar el medicamento.
Otras pacientes que buscaban servicios de anticoncepción y planificación familiar conducían una hora hasta Aspen Community Health. La clínica, que atiende principalmente a pacientes sin seguro y beneficiarios de Medicaid, se ha convertido en una opción para los servicios de salud de la mujer.
“[Somos] la red de seguridad en materia de salud de la mujer y la clínica de salud pública para la comunidad de Aspen”, dijo Billy Wynne, director ejecutivo interino de la clínica.
Conseguir acceso a servicios que se ofrecen con menos frecuencia, como la terapia de sustitución hormonal para pacientes transgénero, fue una de las principales preocupaciones de la clínica de Glenwood Springs, Mansanares dijo.
"Nos enfocamos especialmente en asegurarnos de que, si aún podían tener acceso a esas hormonas [para que]… ninguna parte de su atención se retrasara o suspendiera durante este tiempo”.
Mientras tanto, Mansanares dijo que Planned Parenthood ofreció opciones de telesalud y ayudó a los pacientes transgénero a programar citas en sus clínicas en el corredor del Front Range.
Sin embargo, la clínica tendrá un retraso adicional antes de comenzar a ofrecer terapia hormonal de afirmación de género en persona. El nuevo proveedor debe obtener una certificación para prestar dichos servicios, Mansanares dijo, lo que debería estar listo a finales de octubre.
En medio de los recortes a Medicaid y otros retos para la atención reproductiva, Mansanares dijo que Planned Parenthood espera mantener la clínica en funcionamiento como un recurso esencial en la región de la Western Slope.
“Evaluamos continuamente nuestra resiliencia y buscamos maneras de fortalecer nuestros centros de salud, apoyar a nuestro personal y minimizar las interrupciones en el cuidado de salud para esta increíble comunidad que depende de nosotros”, dijo.
Traducción por Convey Language Solutions.